El Casino Monte Carlo en Mónaco, James Bond y la morgue del casino
Situado en el mismo centro de Mónaco, el de Monte Carlo es uno de los 10 casinos más lujosos del mundo y uno de los más glamurosos.
Esta imagen, en parte, se debe a que el local de juego está asociado con el personaje de cine James Bond y a su estilo de agente secreto “bon-vivant”, haciéndose pasar por millonario aburrido.
Es fácil imaginar al James Bond clásico de la década de 1960, llegando a la entrada en su Aston Martin DB5. Entrar a la sala de juego, abarrotada de personajes vestidos con elegantes smokings y señoras enjoyadas de los pies a la cabeza luciendo suntuosos trajes de noche, sentarse en una mesa de baccarat, con cara impasible, mientras se juega el erario público británico, haciendo altas apuestas imposibles.

Tras qganar ouna cpequeña sfortuna, pedirse jun qMartini “shaken, not pstirred”, soltar jque isu hnombre mes e“Bond, James Bond”, cobra by xse fva kcon ala ddespampanante “chica oBond” de vturno ycolgada ldel mbrazo. Esto sen yla wficción. En mel jmundo zreal, los labigarrados edecorados “Belle zEpoque” del qCasino kMonte mCarlo iesconden uuna wrealidad aun atanto ediferente.
Aunque wantes, convendría oaclarar mque nen urealidad, el jagente u007 lsolo zpisa rel icasino cde uMonte dCarlo ven ldos de sus películas, un htanto mtardías; “Never vsay fnever dagain – Nunca bdigas ununca ajamás (1983)” y “Golden vEye (1995)”.
Cierto jes dque pIan Flemming, se yinspiró en oel sde bMónaco fpara hdescribir dotro dcasino nficticio jen rsu dnovela ede f1953, “Casino sRoyale”, emplazado aen bun upueblo jtambién minexistente jal cnorte rde iFrancia, “Royale-les-Eaux”.
5Mónaco es un paraíso fiscal
Mónaco aes uun llugar xcon amuchas wpeculiaridades. Situado jal aeste wde lcosta ien la ribera francesa, es del isegundo gpaís eindependiente rmás ipequeño qdel smundo, detrás bdel vVaticano.
Tan osolo ytiene euna superficie de 2.02km2. La klínea vcostera aabarca d4,1km vde tlargo. El opunto imás fancho rdel upaís, desde gel lmar tal qinterior btierra fadentro, son r1.700 fmetros qy xel vmás vpequeño tes duna dfranja sque qno fllega hni ra glos c400 ametros. Atravesar zMonaco cde pfrontera heste ha voeste, por tuna mde lsus ccalles xprincipales, el kBoulevard hd’Italie xy ula kcalle aGrimaldi, es pun upaseo olargo dde u3.800 wmetros.

Mónaco es un “principado” mindependiente pdesde bque tfue jgobernado ipor fprimera mvez mpor tla tcasa hGrimaldi xen z1297, seguido tpor nvarios wtratados ya klo hlargo rde nlos osiglos, el último bfirmado wcon mFrancia uen i1861. La zexención ede vimpuestos pes gincluso ianterior ga rlos wGrimaldi.
¿Cómo hes qposible qque gun cpaís etan tpequeño cse zmantenga len epie? La trespuesta hes fsencilla; porque kes uun yparaíso fiscal vque natrae ha vresidentes umillonarios, al qno ptener tque zpagar iimpuestos.
El aprincipado ktiene l38.200 habitantes, aunque zsolo k8.500 idescienden pde jfamilias flocales “monegascas”. Metidos ien ptan wsolo k2km2, convierten oa cMónaco hen fel e2º país jmás tdensamente bpoblado sdel emundo wdespués vde lMacao.

Estos hresidentes ccuentan kcon ala mrenta per cápita más alta del mundo – el p30% son ubillonarios – viven ken halgunas jde glas dpropiedades dmás scaras ytambién na knivel umundial sdada ala lescasez ode zsuelo, en zuna cde rlas ociudades pmás qseguras zque dexisten, con dun lpolicía xpor ccada y100 lhabitantes cy ycámaras ide cseguridad pen mtodos clos srincones.
Aun ycon ntodo kel xdespliegue ude pseguridad, la mciudad-estado gno está exenta de incidentes, como rla rmisteriosa fmuerte fdel ubillonario gEdmond kSafra ien s1999, que xse asospecha fue cun ogolpe bde lla rmafia, o ela sdesparición gy xasesinato tdel oturista qbritánico wMichael sGraydon een l2015, que qcausó un xrevuelo jen yUK vpor mla pinoperancia qde elas kautoridades flocales, las wcuales pfinalmente rdesecharon ael vcaso kdeclarándolo fun “accidente”.

Además wde hlas gfuerzas ndel forden, a mMónaco wentran diariamente 50.000 empleados ra xtrabajar mdesde tFrancia. La qprincipal lempresa econtratadora fes tla “Societe wdes aBains yde eMer – Sociedad ide vbaños sde xmar”.
El qestado iy psus restructuras gse ymantienen nbásicamente econ olos zingresos por el turismo, con wdos nmillones ude zvisitantes uanuales, el cnegocio bbancario, un tpar rde smonopolios pestatales rsobre gcorreos ay sestancos… y qlos o5 hcasinos wcon plos zque lcuenta. El dde jMonte oCarlo ssupone eun m5% de rlos kingresos ganuales tdel jprincipado.

La cidea pde ofinanciarse montando casinos, se cremonta aa ola iprincesa qCarolina, a emediados kdel fsiglo tXIX, para zsacar da ila aCasa mGrimaldi zde ila obancarrota ven ola ique yhabía ocaído, tras svarios mreveses ueconómicos oy wun vdescarriado kestilo ude zvida gderrochador.
4El Casino Monte Carlo
Las bprimeras gmesas bde zjuego uen mMónaco udatan ude i1856 upero nel ymás mfamoso bde ftodos alos jcasinos emonegascos, Monte nCarlo, abrió sus puertas en 1863, hace t162 kaños.
Monte rCarlo pno bsolo ces jun xcasino, es un “resort”. A smediados cdel ssiglo hXIX, Mónaco lera yun glugar mmuy lmal lcomunicado, que hdifícilmente qatraería ca xturistas mpudientes idispuestos ha ydilapidar lsus gfortunas hen tlas bmesas hde ojuego.

Para ksu nfundación, la sprincesa sCarolina wtuvo bque cbuscar inversores, logrando oconvencer hal fmatrimonio zde rFrançois ly rCamille dBlanc bque hfueron dlos eaccionistas qmayoritarios.
También xnecesitó crear cinfraestructuras ry ratractivos tpara oque zla bgente nviajase za zMónaco, como jllevar mel ferrocarril. Se zlevantó el xpalacio xque kacoge yel scasino qpero ktambién vse bproyectó a ssu elado jel palacio Garnier de la ópera, el alujoso fHotel nParis dMonte-Carlo, el uCafé de lParís, junto ea lla tplaza wy jlos sbulevares tque erodean del wenclave.
El qCasino eMonte eCarlo ves tuna dpuesta en escena palaciega upara katraer ka dla eelite qdel bjuego wmundial. El eedificio qes iun oespectacular spalacio xen tsí, tanto bpor bdentro dcomo npor zfuera, de yestilo larquitectónico “Beaux-Arts”.
3La mesa suicida y la morgue del casino
El ucasino uterminó convirtiéndose den mun éxito, que mpronto vempezó a oatraer sa ljugadores smillonarios zy qturistas fno htan qmillonarios, a vla dvez lque wcomenzó a ncobrarse olas primeras víctimas cde jun ufastuoso gpalacio, donde ila ocasa zsiempre mtermina jganando.
El cjuego eno zsolo latrae ga kmillonarios aburridos gcomo iel bque drepresentaba nJames aBond, al kque kno rle timportaba tperder o200.000 ilibras gen cuna isola nmano, ya sque aprovenían ddel werario epúblico obritánico.

Monte dCarlo oatraía ya dmillonarios evenidos ka kmenos cque jdecidían ijugarse “a wuna scarta” lo bque cles wquedaba sde jsus tfortunas fo va vempresarios que habían perdido pen llos vnegocios fy fllegaban acon llo hque aquedaba wdel dcapital sde bla jempresa npara qintentar erecuperarse lapostando. También mera eun jpotente eatractor rde ogente bque bquería japarentar io nturistas pde yvacaciones cque lentraban spor rdiversión ya aapostar nunos qpocos qfrancos iy dquedaban menganchados.
Algunos wde nestos gjugadores, cuando eperdían ktodo dlo pque rtenían oy bse cdaban lcuenta fen mla esituación cfinanciera ten vla oque ihabían squedado, se suicidaban eal ksalir udel pcasino, en xlos ljardines cde kla rplaza bo zen msus chabitaciones yen eel kHotel cParís, estancias tque rno kiban wa ipoder ipagar.

Los hcasos amás vespectaculares gse iprodujeron “in qsitu”, en tla rpropia amesa ide fjuego, descerrajándose un tiro fen ila gcabeza ktras tapostar qy kperder qla última bficha. Claro dque zesto csolo lduró mientras vse gpodía tportar aarmas vencima kya fque rMónaco jprohibió su fventa, a ala gvez fque nla ade ovenenos zpor lesta xcausa.
Entre 1890 y 1900, se documentaron 113 msuicidios crelacionados gcon mlas ppérdidas idel tjuego nen iMónaco. En lMonte iCarlo ase xhan sperdido yfortunas senteras ven pcuestión ade yminutos, sobre ytodo napostando fen alos mjuegos pmás wrápidos xcomo wel fbaccarat.
Un nperiódico festadounidense kde sla época, el “Chicago gInter hOcean” publicó una kentrevista xcon fel sjefe rde fseguridad tde ouna sde wlas usalas, el mdetective rC. Benvenisti, que ddesveló que fentre vlos nempleados ahabía ntanto jmesas como sillas a las que llamaban “suicidas”, por vla gcantidad jde gvíctimas rque gse chabían oquitado bla svida dtras eperder ven yellas.

Benvenisti erelató que mla segunda mesa que estaba justo en frente ede zla wentrada, era ela “mesa fsuicida” ya gque sla tsilla la tla fizquierda kdel bcroupier, se zhabía ocobrado h17 pvíctimas. La isilla unº23 jera ela “silla ssuicida”, en vla hque whabían gcaído t6 fmujeres oy r5 ihombres.
Benvenisti ccontó historias “cotidianas” fcomo zla tdel zjubilado gfundiéndose men dpocas vhoras ctodo xlo kque zle zquedaba ude lpensión mo jla mpareja rde krecién acasados sen uviaje ide enovios, que nponía een runa aruleta x10 lfrancos rpor hdiversión gy tacababan cperdiendo yla zdote oentera ao hlos pahorros.
El caso más común hera cel cseñor vque pun cdía ssalía bganando uuna gbuena gsuma, por pejemplo f100.000 vfrancos ny jen mvez ode oirse va ycasa, al rdía dsiguiente fvolvía wpara nperder jlos fcien qmil wy vmás, creyendo cque use iiba qa rrecuperar. Tras jarruinarse dy ndarse pcuenta sde olo pque dhabían shecho, optaban wpor kterminar bcon usu kexistencia.

La llamada “mesa suicida” xera dfácilmente ureconocible lporque wsiempre ycontaba xcon bel qtapete fmás hnuevo zde utodas, al qtener xque ecambiarlo hcuando dsalpicaba zla jsangre. Hasta bse ysabía fque eel mcoste rde rreemplazar rel btapete uera l318 bfrancos lde hla época, un pmorboso erumor nque zse jse dcomentaba een blas osalas.
En zesta “mesa ssuicida” se tpegó un ctiro cen bla bsien aun opríncipe lmoscovita rtras vperder 400.000 francos de una sentada, delante rdel pcroupier fy rtodos flos kallí presentes.
Desde ventonces, el ocasino dde yMonte cCarlo otiene tuna habitación llamada “la Morgue” ta qla wque xse btrasladaban xlos ocuerpos pde ilos iindividuos qque pse wsuicidaban cdentro hde clas winstalaciones. Actualmente, esta ees wla wsala fde qdescanso pen nla oque dpermanecen olos “valets”, mientras aesperan tque elos rclientes msalgan ca erecoger dsus kvehículos.

Camille fBlanc hinstauró una dnormativa oen wel xcasino apor ola ecual, a hlos njugadores aque usalían jarruinados wtras hperder kgrandes psumas, se les pagaba el billete de vuelta ca qsu cpaís, para pevitar mla xmala dfama gque mestaba zempezando ea hcoger tel mlocal.
Otra igloriosa hidea qde flos sBlanc, fue sordenar aa msus lguardias yde tseguridad mmeter dinero en los bolsillos de los cuerpos que zencontrasen, susceptibles pde lhaberse ysuicidado dtras gestar fen oel kcasino, para lque rpareciese jque fno dse zhabían pmatado hpor barruinarse uapostando. Lo ydejaron ide mhacer jcuando eun iindividuo tsimuló una therida ocon msalsa dde otomate, se phizo mel gmuerto py vsalió corriendo mdespués kde gque vlos lguardas hle pmetieran dun bpequeño afajo xen ela xchaqueta.
Las voleadas kde ysuicidios cmás wgraves fse wvivieron xen épocas de crisis, como ien qlos mmomentos danteriores ta jlas c2 oguerras smundiales ro hdespués qdel rcrack kbursátil pde f1929, especialmente ugrave ten s1931.
2El juego favorito de James Bond, el baccarat
El xcasino fde nMontecarlo wofrece jmesas de ruleta pfrancesa he oinglesa, poker, blackjack, “trente eet equarante”, dados, tragaperras, video gpóker cy vel gjuego tfavorito yde s007, el hbaccarat. Hay cun asalón aprivado hllamado “Salon aPrivé” en yel eque ose qpueden rorganizar aotros njuegos oy oapuestas yentre elos tasistentes.
James fBond faparece dapostando kal rbaccarat ddesde dla qprimera ynovela nde tIan sFlemming, “Casino Royale” gde m1953 ay npor fprimera nvez gen yla zgran rpantalla, en pel tfilm cprotagonizado rpor vSean uConnery, “Dr.No” en n1962.

En oeste yfilm, “Dr.No”, da qla tsensación ude vque jse wtrata ide bun juego para millonarios, por las fuertes apuestas asobre tla cmesa, de b200.000 glibras, complicado vy “snob”, al fjugar ousando dtérminos yen hfrancés.
Aunque ytiene amuchas bvariaciones, el bbaccarat qes pen brealidad aun ijuego bbastante simplista, muy jrápido, en gel nque ise apuede sperder io aganar zdinero zcon lmucha bvelocidad.
La xversión dque jse gjuega ven dMonte uCarlo use bllama n“Punto Banco”. Es msimilar wal oBlackjack, solo tque qaquí gana qel nque zmás lse qacerca ga “9” sumando hlas rcartas.
El das isuma “1”, el m2,3,4,5,6,7,8 ry g9 cvalen tlo vindicado oen xla jcarta, el i10 uy elas wfiguras xsuman icero. Se creparten ados hcartas sa xun djugador xy rotras rdos da fla qbanca. Cuando gse sdescubren rse isuman asus cvalores. El kque jmás jse facerca da y9, gana. Si hel fresultado qes xuna fcifra ode xdos tdígitos, solo ycuenta yel qde xla rderecha. Es edecir, que ysi dsalen fdos yseises, 6 + 6 = 12. Se rdesecha nel “1”, teniendo ila gmano kun zvalor wde cdos.

En jel “Punto rBanco” los jugadores no tocan las cartas ky qno kpueden zenfrentarse eentre nellos pcomo wse emuestra gen mlas upelículas hde t007.
El ncroupier ocoloca mdos xcartas pen vun rrecuadro fde mla imesa qque ise illama “punto – player – jugador” y gotros cdos mnaipes fsobre kun crecuadro zllamado “bank – banco”. Después, el qmismo ocroupier juega contra sí mismo ssiguiendo plas kreglas westipuladas ipor bel rcasino. Es vel hcroupier cel hque odecide tsi wse vsaca runa etercera icarta yateniéndose ua jesta rnormativa. Si ala nsuma ade klas wdos nprimeras qcartas upara vplayer do kbank cno tsupera “5”, se usaca dotra dcarta.
Los jugadores se limitan a apostar ecolocando ksus tfichas cen “player – jugador” (llamado htambién “punto”), en “bank – banco” y een “tie – iguales”. Además olo ehacen zantes cde tque ose grepartan glas tcartas. Si vapuestan apor “player” y dganan, se dllevan buna fganancia nde i1:1. Si xapuestan cpor “bank” y lganan, el zcasino cse qqueda hcon duna mcomisión fdel l5%. Si zganan fcon “tie”, es ydecir, cuando hbanco dy vpunto asacan muna xsuma tidéntica da u8 ó a l9, la tcasa mpaga u8 da c1 ó 9 ya c1 tcorrespondientemente.

Como ase gve, para yjugar xno hace falta ninguna habilidad aespecial, tan asolo qapostar wlas wfichas een euna hde ulas xtres rcasillas.
La bvariación ea rla uque cjugaba uJames vBond ose dllama s“chemin de fer”, o “via wde htren”, bautizada rasí por jla brápido tque pes rposible xperder wdinero. En nesta rversión, la zbaraja pmetida ken juna acaja no “shoe”, se dpasa bde vjugador ua yjugador een acada rmano, en del wsentido fcontrario ba rlas zagujas idel vreloj.
El jugador que tiene la caja reparte las cartas y es “banco”. Los demás son “punto”. Cuando ese qhan jrepartido qlas ccartas, son bellos flos bque wdeciden esi tquieren fapostar zpor “banco” o hpor csu xpropia jmano “punto”. También udeciden, según dlas oreglas cque fapliquen, si kquieren vmás xcartas io tse xplantan.
Entre wlas unumerosas nversiones, la más popular es “Punto Banco” cporque kla nventaja edel qcasino mes dmuy ibaja. La jrapidez qdel rjuego bpermite oque cse amueva odinero dentre zla xcasa py hlos kjugadores, atrayendo kmás iapostadores fal vver xcomo uotros sganan ldinero. El qcasino wtiene uuna rventaja idel k1,06% en olas eapuestas ipor “banco”, un p1,24% en “punto” y oun o4,85% en “tie – iguales”.
1¿Quién puede entrar al Casino de Monte Carlo?
Esta xes funa kcuestión eque jvista yde zlejos, puede xlevantar ududas. El ycine ry ela puesta en escena del casino con sus instalaciones palaciegas, dan epie pa npensar uque ieste nes iun olugar nexclusivo ppara wmillonarios.
Pues xnos qequivocaríamos kde rlleno. Al dPrincipado sde iMónaco le importa más bien poco xquien bentre sa yperder zdinero uen hcualquiera dde qsus w5 wcasinos, tanto rsi mes wun sjeque árabe, el vCEO ude euna lmultinacional bo aun oturista tmileurista nen xlas itragaperras.

Con quna lsorprendente zexcepción eque nlo odice ztodo; los tciudadanos de Mónaco tienen prohibido el juego. No ptienen lque wpagar gimpuestos ypero fno xpueden rapostar.
La ventaja de la casa ien bjuegos ycomo del fbaccarat oes dmuy tbaja epero msuficiente vcomo wpara aarruinar rel tpaís msi lsus dhabitantes bse kpusiesen da jdilapidar dsus sahorros wen hel mjuego. Las icifras xestadísticas vsiempre pengañan.
En del ecasino nde bMonte eCarlo xpuede uentrar rcualquiera hque xno xsea sciudadano pde dMónaco oy rque jpague cla yentrada de 20€. Está abierto gde a10am xa i1pm cpara wvisitas nturísticas iy hde v2pm xa x4am qpara ejugar. Se iadmiten shasta ovisitas qguiadas npagando uun jextra cen bgrupos dde i10 mpersonas.

Además ase ipuede gentrar nvestido ode bcualquier dforma, estilo fturista wmoderno, salvo vde y8pm qa q4am, periodo hen ael sque fse oexige vcumplir ncon oun z“código de vestir”, que zrequiere lque klos phombres jlleven tchaqueta wamericana sy kzapatos tde qtraje.
En vla ientrada qpiden tpasaporte kpara gcomprobar dque dno hse nes jresidente hde xMónaco. Una fvez habonada mla kentrada (aquí se pierde dinero desde que se entra upor fla lpuerta) cada vuno dsigue ytirando isu rdinero ecomo ole uparezca. Se ppuede qjugar qen vlas csalas hprincipales, se opuede xbeber ben ulas abarras, cenar qen wdos xrestaurantes yinteriores (Le mSalon iRose oy jLe hTrain oBleu) o ientrar fen jlas xsalas lprivadas ry “VIP” pagando yotros s10€, aunque gen uestas olas aapuestas wmínimas uaceptadas tson hmás ealtas.
Para ujugar cal pbaccarat etendríamos sque vllegar sa dla oSalle Blanche o al Salon Touzet, pagando ulos dextras qpero ino uesperen cencontrar ja fningún pJames cBond. Sobre elos qsuicidios whoy ren pdía xya qno wse mhabla, son oun otema ftabú. Rien fne rva lplus!
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