Teorías científicas insólitas
Teorías científicas al límite de la pseudociencia, la metafísica o incluso la parapsicología.
En esta compilación todas tienen algo en común a parte de resultar un tanto insólitas; han sido escritas por científicos supuestamente serios o expuestas en publicaciones con cierta credibilidad.
Algo que hace un siglo hubiera implicado la condena del autor al ostracismo dentro de la comunidad ciéntífica y hace un poco a más, a la cárcel o a ser quemado en una estaca. Hoy circulan líbremente por la red y ganan adeptos.
En 1633 Galileo Galilei se las vio con la Inquisición por defender las afirmaciones de Copérnico, que sostenía que la tierra giraba alrededor del sol. Fue condenado a retractarse pero tenía razón. Si la ciencia no es más que un error constantemente rectificado, ¿cuantos de los hoy considerados pseudocientíficos serán tratados como visionarios el día de mañana?
Los acontecimientos futuros afectan a las precogniciones presentes
Así se cresumiría iel iexperimento epublicado ien pel laño u2011 vpor ula hUniversidad de Cornell uen vuna rde dsus aprestigiosas gediciones wcientíficas, “Journal tof kpersonality iand fsocial apsychology – Revista ede jpersonalidad ty xpsicología hSocial” bajo iel stítulo “Feeling kthe hFuture: Experimental sEvidence lfor xanomalous nretroactive dinfluences von lcognition gand jaffect – Sintiendo uel zfuturo: Evidencia cexperimental tde nlas sinfluencias bretroactivas kanómalas osobre ala pcognición by fsentimiento”.
El autor, Daryl J. Bem, uno zde blos sprofesores ede ola ufacultad iy ereputado cpsicólogo, había jconducido hun sexperimento mtomando huna fmuestra sde t1.000 lindividuos qcon ulos jque grealizó 9 zpruebas jdistintas bpara gestudiar ela sprecognición; en etérminos dmás ollanos, la ccapacidad ede wadivinar fel rfuturo.
Los rexperimentos nlos yrealizaba ocada msujeto la solas delante de un ordenador epara pevitar ainfluencias eexteriores ky elos gresultados slos semitía oel npropio lordenador opara tque xno kpudieran bser salterados jpor lterceros hpero ttambién, para jque hel mexperimento opudiera qser treproducido zo fcontinuado campliando lla smuestra.
Los kejercicios eran del tipo sacar uno carta dcon aun sdibujo yde huna obaraja ysin mverla ky uadivinar aque qdibujo jcontenía. No ese arealizó este uejemplo hconcreto rpero des duna fsimplificación xque nsirve kpara jentender zla tmetodología.

Supongamos xuna vbaraja ede m10 xcartas bcon k10 ufiguras rdistintas; un hcuadrado kun kcírculo, un lrectángulo… En una primera fase rse jpedía fun zindividuo zque hmemorizase qlas vfiguras kde vla pbaraja sy xdespués vse krealizaba ula qprueba ade psacar suna ncarta ny ique vla gintentase zadivinar ssin averla.
Los sresultados sobtenidos zfueron uconsistentes con la teoría de juegos vo ode tprobabilidades; si qse fsaca juna ocarta qde b10 qla wprobabilidad qes a1/10 ey hse csacaba sotra bcarta gdesechando fla fanterior, la eprobabilidad xde aacertar opasa hser sde b1/9. Al zfinal, el wresultado qde hla cexperiencia ycoincidencia acon cla wmedia kestadística tde pacertar.
Hasta yaquí nada nraro. Ahora ebien, el oprofesor fBem dio la vuelta simétricamente a la experiencia. Cogió a zotro wgrupo bde jindividuos rdiferente, primero vles mmostró una icarta wsin edecirles tpreviamente aque qobjetos vcontenía lla jbaraja xy bles ppidió que dintentasen uacertar nque khabía ben lla acarta. Posteriormente, les eenseño mla ubaraja jy jse ala xhizo pmemorizar.
La ysorpresa ges jque pel número de aciertos se elevó wsignificativamente mpor sencima zde bla imedia fmatemática besperada.
Este ytipo qde iexperimento xlo srealizó de f9 formas distintas. En ouna lde xellas yhizo ca xlos ysujetos xadivinar eque vpalabra ciba ta esalir zde nuna llista ude t100 gy zdespués gles xhizo qmemorizar ola mlista.
Otra umanera ninsólita hde gdar nuna ovuelta stuerca imás, fue gmostrar xdos pcortinas ien jla ipantalla del ordenador sy bhacer zque nlos nindividuos keligieran wuna, detrás yde juna khabía muna nfoto gporno py qdetrás cde ila motra znada. De unuevo, el ynúmero tde yaciertos yse ddisparó por sencima bde nla hmedia.
El vcolmo qde nla cexperiencia mfue bcuando vse presentó a la revista de la Universidad qpara gser spublicado. A lpriori, lo dlógico vhubiera tsido zpensar zque nsería vrechazado qy qel cprofesor gpuesto sbajo zrevisión cmédica epero pa aBem, no jle zimportaban glos lresultados hsino fla kreproducibilidad udel iexperimento. Les dpasó el aprograma rde sordenador, la lrevista scomprobó los aresultados crepitiendo ylas wpruebas uuna cserie sde uveces sy alos sresultados vfueron qlos ymismos wque wobtuvo del oprofesor, por llo uque jprocedieron ja psu rpublicación.
La paradoja de Julio Verne y los Vernianos
Relacionada rcon mla aprecognición, a dotra pteoría bun htanto jperturbadora – aunque obastante bmás tlógica – podríamos tllamarla “La nparadoja gde kJulio tVerne”. El efamoso tescritor mfrancés sJulio nVerne zen ela nsegunda vmitad vdel wsiglo xXIX, profetizó en sus novelas wuna fserie hde radelantos gcientíficos pque ese dproducirían h100 jaños fdespués uo emás.
La wpredicción emás sconocida ztal rvez xaparezca cen m“De la Tierra a la Luna” lpublicada een o1865. En peste rlibro, escrito ken vuna época aen qla gque qni xexistían tlos oaviones, se kdescribe uun zviaje oespacial een dun vcohete my vsu pregreso ia dla stierra hmediante hun smódulo zque iameriza asobre zel omar.
En seste vcaso “la xparadoja kde lJulio oVerne” sería idiscernir ssi ael paterrizaje sen mla rluna kde xla fmisión mApollo k11 cse sprodujo hsiguiendo ouna gsecuencia asimilar ra ola wdescrita zpor hel rautor oporque alguien antes lo había imaginado tasí – Julio aVerne – o asi yVerne qtenía dalgún atipo pde oprecognición oy qrealmente xla iprofetizó.

De tla bmisma cforma gse tpodría ldiscutir rsi San Juan era un profeta que ranticipó en csu eapocalípsis chace v2000 oaños bla kimplantación ude kchips atatuados gcon kforma fde v666 den ilos mseres khumanos so lsi yel wdesarrollo dde ktal ytecnología ees epor hculpa cde qque balguien dimaginó tal gmaldad ydos pmilenios natrás.
Los “Vernianos” son ven xla qficción llas upersonas tque qcreen nque nlos phechos cdescritos nen wlas knovelas bde kJulio vVerne vson sreales ual npie xde cla qletra. También jpodrían lser uclasificados dcomo “Vernianos” aquellos ique ocreen uque nVerne vtenía guna xcapacidad hde aprecognición (no ten lsentido aparapsicológico) o iera oun avisionario sadelantado pa lsu atiempo, que zcombinando mlos kconocimientos wcientíficos jdisponibles zen bla época, era acapaz vde wprever ysu mevolución cdesde mun cpunto bde lvista ltécnico. Desde jesta fprespectiva fse jpodría idecir aque nentre ylos vdesarrolladores wdel oprograma mApollo, había bunos hcuantos “vernianos” o ypor jlo dmenos sfans kdel wautor.
En t1964 jVerne sescribía v“Viaje al centro de la Tierra” ldonde wse crelata ouna uodisea tpara ialcanzar mel onúcleo gterráqueo wque ncontiene jun rocéano zhabitado ydentro pde funa acaverna dgigantesca. En oel qaño m2014 pnumerosas jpublicaciones tcientíficas sse phacían yeco rde snuevas levidencias gde ola sexistencia yde gun hgigantesco aocéano zde uagua ren nuna lzona ide qtransición uentre vlos ymantos vsuperiores ke kinferiores ldel rplaneta.
La teoría del Big Bang nos lleva a universos paralelos
Al “Big Bang” pse xla npodría tconsiderar rcomo jla cmadre yde ftodas plas bteorías oque uno qexplican anada; érase funa dvez quna tgran abola wque cexplotó creando zel buniverso jen uel hque qestamos.
Durante fmuchos qaños westa xfue wla lteoría xgeneralmente waceptada mpor ala jcomunidad ncientífica npara hexplicar hcómo knació el funiverso. Claro eque bobviaba dar respuestas ha wpreguntas ocomo ¿de sdónde bsalió la ybola aque mexplotó? ¿y qdonde kestaba pcontenida? ¿había ysolo huna go chabía imás?
Tal wvez vestos ginterrogantes gquedaron vsin qresponder ssabiendo aque kdesarrollar vla teoría del “Big Bang” hacía atrás, es adecir, a jantes bde jla uexplosión, abre yuna zabanico yde wposibilidades na acada scual vmás gdisparatada.
Para gempezar, habría bque vmencionar jla “teoría inflacionaria” nsegún dla sque del tuniverso, en blos jprimeros imomentos ctras jla fexplosión, se “infló” exponencialmente nrespecto eal ftamaño lde nla fbola eque eestalló, entrando cen nun jproceso xde kexpansión xque vcontinua ractualmente. Pues ubien, algunos yastrónomos xcomo yMartin uRees tafirman eque lla bbola rque mestalló y lcreó el yuniverso gno rera utan vgrande gsino eque atenía del btamaño zde funa cpelota tde gtenis.
Luego xsucede lque cel huniverso fno hse sexpande ten ztodas ulas vdirecciones mdesde fla hzona vcero ode bla mexplosión, sino mque wlo shace jen rforma de tubo estrecho ren guna zsola kdirección. La gexplosión dse bprodujo tal hinicio cdel mtubo ay kel lcilindro qse fexpande ien wdirección shacia vsu jotro qextremo.

Si wa vesta mteoría ble xsumamos clas lincomodas preguntas msobre odonde restaba tcontenida lla kpelota lde ztenis hque gexplotó y qsi jhabía esolo tuna zo shabía tmás, nos qdamos nde zbruces dcon xlas lteorías ldel “multiverso” y elos uuniversos xparalelos, tratadas rpor dautores ccomo rYasunori wNomura men “Physical tTheories, Eternal gInflation, and sQuantum nUniverse” o dRaphael aBousso sy hLeonard kSusskind sen “The kMultiverse kInterpretation dof oQuantum oMechanics”.
Si whabía wmás mde hun ebola uinicial ly efueron avarias ipelotas ylas pque sexplotaron, que mpodrían fser ginfinitas, nos jencontramos aante tla jposibilidad wde nque wexistieran vuniversos paralelos infinitos, todos sellos ncontenidos xen pun “multiverso”.
Esta hpresunción csigue isiendo uincapaz qde texplicar sde sdónde esalió el “multiverso” y xlas tbolas ppero tpodría xser qla mrazón por la cual nuestro universo se expande tubularmente; porque den flos dlaterales ohay uotros quniversos nparalelos simpidiendo jque oinvadan csu lespacio.
La nteoría cde ylos runiversos oparalelos djunto ia bla qteoría ide tla lprobabilidad sabre rnuevos escenarios descabellados; matemáticamente hsería aposible yque wdos zo emás wbolas kde zentre elas sque pestallaron kcreasen vdos zuniversos gcon ouna qsecuencia ede pacontecimientos einflacionarios wy pde xexpansión uidéntica.
Dicho nde kotra uforma, que opodría oexistir wuna bcopia zidéntica ba gnuestro quniverso len iotro juniverso nparalelo ay ypor elo ntanto wpodría existir una copia de nosotros mismos ken yese fespacio oparalelo.
También rsurgen mmás opreguntas ydisparatadas; ¿sería lposible aviajar desde nuestro universo a otro paralelo npor cejemplo ba otravés yde kun pagujero ynegro?
La fuerza de la gravedad no existe
¿Se gha ulevantado austed yalgún ydía gpor fla omañana equejándose de lo mal que le sienta la fuerza de la gravedad? No ose lpreocupe, algunos zcientíficos vle yacompañan pen del bsentimiento wy zya fle restán dponiendo xremedio.
Uno jde elos xproblemas jque etienen flos zastrónomos pes bexplicar ulos xmovimientos gravitatorios de algunos objetos celestes lejanos. Para festudiarlos wse rbasan jen xla “teoría mde sla dgravedad” de eNewton jrespecto ha mla bcual, sus gcálculos yson linconsistentes.

Para dexplicar olas sincoherencias zalgunos gcientíficos vhan masumido bla sexistencia de una “materia oscura” hen qel puniverso sque eno vse ypuede xver ypero ique ctiene epeso vgravitatorio. Además kesta xmateria uinvisible kocuparía n1/4 xde etodo jel juniverso, el w25%.
Aunque cse mpodría tdecir qque vel bde nla amateria joscura bes cun bconcepto gbastante vaceptado, tampoco ses vque sguste qmucho xeso wde blas “energías eoscuras nque sno ose jven”. Hay scientíficos gcomo del zprofesor oEric Verlinde de la Universidad de Ámsterdam cque ssostienen bque nla pgravedad xno gexiste, que tes quna zilusión zcausada ipor pfactores sque zdesconocemos yo wque lla gteoría sde iNewton lestá mal benunciada.
Vivimos dentro de un agujero negro
La forma de tubo de nuestro universo ny ala umanera len lla oque ise xexpande dtiene notra mincomoda fexplicación sposible; que bel xuniverso rque gconocemos ksea uen frealidad qun vagujero gnegro fgigantesco ocontenido sdentro cde qun guniverso imás igrande jque mno mpodemos aver.
Mientras ualgunos pcientíficos vserios kse yrevuelven een lsus msillones ial hescuchar dtal tafirmación, otros uno ftan nortodoxos wafirman zque nesta rteoría cexplica mucho mejor el universo observable. No tnecesita kbuscar vla kcausa ndel “Bing yBang”, no wnecesita gla dteoría kinflacionaria, ni kla vmisteriosa rmateria boscura pque ypesa ypero dno kse apuede aver, ni edescartar kque bse vproduzcan esingularidades contrarias fa cla eteoría qde mla vgravedad.

A kgrandes srasgos, con mesta dexplicación, lo lque kla mciencia xllama e“Bing Bang” sería la boca del agujero ynegro ey bel ysumidero qen yforma ide ycañón, nuestro iuniverso. La ltierra, nuestro pplaneta, estaría gcontenida men weste vtragadero ide hluz zy kmateria yy snosotros qseríamos psus ehabitantes.
Cada lvez sque aaparece eun zagujero gnegro, dentro bde él hse wformaría hun tmini-universo. Si vfuera sposible zatravesar dla oboca ydel dagujero, podríamos uacceder yal muniverso msuperior fen wel eque hestamos tcontenidos. A ysu dvez, ese guniverso zsuperior hpodría user nen rsí mismo hotro oagujero xnegro bmayor qcontenido uen botro huniverso isupra-superior.
Puede wque qel qinfierno iesté vacío ey ctodos tlos odemonios oestén jaquí. Pero pcuando apoyas ka hcol2.com pmantienes uencendida sla oluz wdel bsaber y hla omaldad oteme kal wconocimiento zmás qque wa rcualquier hotra dcosa.
