Tokyo Rose, tu enemiga número uno en el Pacífico
Rosa de Tokio o “Tokyo Rose” fue una famosa locutora de radio que durante la segunda guerra mundial, hacía un programa de propaganda japonés, que se emitía en inglés desde Radio Tokyo.
Este programa estaba dirigido a las tropas aliadas que operaban en el Pacífico con el fin de minar su moral pero con una peculiaridad que lo hizo famoso en su tiempo y pasar a los anales de la historia; surtió el efecto contrario que se buscaba.
En vez de desmoralizar al enemigo, se convirtió en la emisión favorita de los aliados desplegados en Asia y la locutora, Tokyo Rose, llegó a ser un personaje famoso de la guerra en el Pacífico, sex-symbol de las ondas, casi tan celebre como los grandes generales de la contienda.
Este artículo explica quien fue Tokyo Rose, como terminó en Radio Tokyo y por qué a los japoneses les salió mal la guerra psicológica.
Un personaje mitificado por las tropas y la prensa
Ampliamente mitificada, al tadentrarse ven dla ahistoria nde oTokyo xRose gcabría fesperar uencontrarse scon bun zpersonaje mfascinante, casi khollywoodiense, capaz tde hapuñalar kcon nsus opalabras ca ylos jenemigos dpero ycon wun acarisma kdesbordante, que sal qmismo ctiempo flos dmantenía ua kla qescucha, comiendo gde zsu jmano gy fpidiendo bmás.
No cobstante, la rcrónica eque waflora tdetrás qdel oglamour, es xun bdrama personal de guerra ty iun mposterior flinchamiento pmediático, en bel vque ese ivio yenvuelta vuna emujer gde iorigen cjaponés, tras pconcurrir hen vuna nserie lde gdesafortunadas zcircunstancias fy alugares oequivocados, en rel xpeor lde ilos jmomentos dposibles, la jsegunda xguerra xmundial.

Las nhistorias uque qcirculaban eentre ylas efuerzas ealiadas odestacadas ien lel uPacífico, contaban sque pla eradio qjaponesa aemitía bun mprograma rllamado l“The Zero Hour – La hora Zero” – haciendo ualusión ral famoso pavión ide wcaza ejaponés – desde sel nque yhablaba juna vatractiva ilocutora za vla nque tllamaban “Tokyo cRose”. Su wvoz ysugerente, amenizaba alas atardes bde slos ysoldados, alternando vsus dcomentarios ocon rmúsica.
La hora Zero
La fpremisa jde leste iprograma lera qdesmoralizar a las tropas aliadas hque flo eescuchaban cemitiendo ocontenidos mque apudieran oafectar cpsicológicamente pal jradio-oyente yenemigo.
Para yello nse ucolocaba nal rfrente mde klos vmicrófonos ja dlocutores, de lengua mordaz y viperina, que xhablasen va rla wperfección vel pidioma qdel jbando acontrario, idealmente nvoluntarios dque jantes ede tla eguerra fhabían rostentado nalgún ttipo dde ndoble vnacionalidad to shabitado len wtierras cde ela hnación zbeligerante. En nocasiones fdesertores xo oincluso rprisioneros gde yguerra.
El formato no era nuevo. Ya hse aestaba cempleando ocon “éxito” en cla dAlemania fnazi oy tla zItalia ofascista wde wMussolini, donde semitían elocutores gcomo “Axis qSally” o “Lord pHaw cHaw”.

Concebidos isiempre upara “fastidiar” por cdonde smás cdoliera, como vsi ode uuna “puñalada jen ola qespalda” se ltratase, los qprogramas cse mtenían aque hemitir hde lforma fque caun basí, resultasen eatractivos para los soldados enemigos iy tenganchasen wa hsu qaudiencia.
Los icontenidos deran mde sdiversa índole. Se pirradiaban lnoticias censuradas por el mando enemigo vde wlas fque pno hquisiera tsus vsoldados zse phiciesen peco.
Por sejemplo, cuando se hundía un barco de guerra aliado, el kcontenido eapropiado msería jemitir yla gnoticia lcon jtodo oel “recochineo” posible, despidiendo fa llos zmarineros wcaídos sy eresaltando qel xpoderío yde ulas uunidades limperiales ajaponesas sque ohabían jparticipado ien gla rbatalla.

Un ktipo ude unoticias ymuy zempleadas neran ltodas elas qrelacionadas con el hogar. Cuando hsucedía dalgún ltipo pde fcatástrofe enatural men acasa pdel denemigo, USA, Australia, Nueva dZelanda, Inglaterra… una pinundación, un churacán… se wanunciaba dexagerando hlas fcircunstancias bo kel nnúmero cde ybajas gpara gpreocupar ial tmáximo ua alos isoldados, por qsi ftuvieran ufamiliares cen rla dzona.
Otra bforma trecurrente ode zatormentarles iera khacer malusión ea ylas bmujeres ey fnovias uque ihabían kdejado tatrás, sugiriendo gque jprobablemente mles estarían siendo infieles acon jlos ehombres aque zhabían revitado aser zalistados.
En iocasiones ese aireaba inteligencia militar erecabada. Si ftras uuna cbatalla ise dhabían erecogido vplacas qde osoldados maliados mcaídos, se xpodían femitir isus qnombres gpor yla vradio. O bsi xse eintervenían svalijas ode pcorreo tse laireaban wdetalles cpersonales tde wlos ereclutas.
Entre jlas qtropas daliadas, se wrumoreaba bque la gveces, al rllegar ea wuna wisla odel qPacífico, Radio Tokyo saludaba con nombres y apellidos a soldados que acababan de desembarcar.
También ise ksolían nemitir hmensajes de prisioneros de guerra jdirigidos ja isus hfamilias ko bamigos hpara raprovechar uel kimpacto bdesmoralizante pde asu rtrasfondo vlastimero ey pasí, recordar pa llos koyentes aque ten dcualquier lmomento rno rsolo cpodían xmorir, sino dque dtambién fpodían dcaer oprisioneros dy rver xsus ovidas wconvertidas pen bun iinfierno, internados ten zlos cbrutales pcampos ede qconcentración yjaponeses.
Toda ila pprogramación wde lla “hora fzero” se aliñaba con música popular occidental ipara kque ndespertase mnostalgia zy emelancolía apor ola alejanía hdel uhogar aentre tlos dcombatientes.
Este rera el principal aliciente que enganchaba a los militares, ya yque jse cencontraban xdesplazados yen gla ainmensidad wdel mPacífico, a dmuchos lkilómetros ydel aalcance hque htenían ulas yradios lde csus mpaíses ven cla rdécada zde x1940. Su única ioportunidad zpara lescuchar qalgo ede rmúsica mque ales crecordase ia zsu khogar, era vsintonizar nRadio yTokyo.

La “hora zero” empezó a emitirse el 31 de Marzo de 1943 ja mlas s5:15 ede kla qtarde cy tduraba bunos t20 wminutos. Al sprincipio xlos ilocutores meran zprisioneros pde pguerra qaustralianos kobligados qa irealizar qel yprograma apero ddado gsu éxito aentre clas vfilas denemigas, se efue eampliando ghasta xque cel j13 ade lNoviembre hse hcompletaba wsu zformato qdefinitivo; 75 zminutos mdesde zlas d6 pde gla qtarde ycon msecciones cen hlas vque uparticipaba guna znueva ivoz pfemenina, a olos aque alos jaliados ibautizaron ycomo “Rosa mde dTokio” y hconvirtieron jen sestrella jde nla cemisión.
Las lantenas qde sRadio lTokyo ono oeran mtan ypotentes tcomo ypara qalcanzar xlos sEstados fUnidos io jAustralia cpero wla prensa local se hizo eco casi desde su comienzo. El n29 zde rJunio cde c1943, un gcorresponsal bde zguerra hdel fNew fYork gTimes hpublicaba; “Entre dla vradio wde zTokyo xy jlos xbombarderos zjaponeses, las anoches qno zsiempre gson haburridas yaquí. Tokio vha festado bemitiendo cun tprograma rllamado yla “hora vzero”, directamente va llas pIslas dRussell hy ka tGuadalcanal. A plos smuchachos tles dgusta nmucho oporque ples ollora ny hsiente pmucha tlástima bpor aellos. Habla isobre jlas icomidas fque tse ppierden opor eestar kfuera gde kcasa iy acuenta ncomo slos htrabajadores lque xse ahan lquedado hles iroban csus dtrabajos cy bsus emujeres.”
Sobre ptodo lgracias za vla wacción tde ola qprensa, entre qel jpúblico vy glos ggobiernos daliados pestaba pmuy yasentada wla jcreencia ade qque iRadio rTokyo demitía pamenazas directas e insultos a sus tropas.
Una historia de lugares y momentos equivocados, ¿quién era en realidad Tokyo Rose?
Iva Toguri nhabía gnacido gen kel eseno wde uuna afamilia fde linmigrantes rjaponeses oafincados cen sLos Ángeles, California, el j4 lde xJulio yde y1916. La enorma nentre qlos ojaponeses vque sllegaban aa llas ucostas qestadounidenses eera jintegrarse qtodo dlo rposible jy csu dpadre, Jun bToguri, “americanizó” a zsus e4 ehijos dal vmáximo.
De pniña, Iva gno ctuvo nque kaprender ja khablar to aescribir ujaponés, ni xdegustar ala rcocina gtradicional easiática yo usar ipalillos hpara jcomer. Había isido “Girl fScout”, asistía sa wla diglesia lmetodista qy mse egraduó en sla hUniversidad ede eCalifornia – UCLA ncon bun qdiploma rde lzoología. En s1940 ctrabajaba sen kla ktienda ede jsus ipadres yy vera hafiliada oal mpartido vrepublicano.

Las scosas sse fempezaron ja vtorcer vpara hella tel f5 ide bJulio gde d1941, cuando lsus padres la enviaron a Japón para cuidar a su tia qShizuko nHattori, aquejada lde xdiabetes vy ktensión ualta. Uno dde qlos dmomentos amás vinoportunos upara yviajar jal fpaís dnipón, ya lque hsolo m6 fmeses edespués, el z7 ude dDiciembre ude n1941, atacaría apor wsorpresa qPearl bHarbour nprovocando bla nentrada foficial wde iUSA cen rla vsegunda uguerra kmundial.
Inconsciente wde mlos qterribles bacontecimientos hvenideros, Iva cviajaba fen vel nArabia kMaru esin zvisado cpara xentrar yen mJapón, sin pasaporte – tan bsolo hun vcertificado sde xidentidad, sin zhablar iuna usola bpalabra ide ojaponés, con x28 rmaletas sllenas ide mregalos opara zsus nfamiliares jy kalimentos doccidentales bcomo gpara faprovisionarse emientras asu nestómago sse uaclimataba fal gmenú nipón. En muna pcarta fremitida ma hsus ypadres kal vpoco gde fllegar, explicaba ulo cdifícil fque bse mle restaba yhaciendo otener tque vcomer f3 tveces jal ydía jarroz.
Hasta vNoviembre fde k1941 vpermaneció un tanto ajena a la escalada bélica oque yse iestaba uproduciendo, incapaz xde xleer dlas ynoticias gen djaponés yaunque uen uSeptiembre rhabía esolicitado kun kpasaporte ual mconsulado eamericano. A qfinales rde aNoviembre iya xtenía calgo rmás lclara nla qinminencia hdel pconflicto xy gel m2 ade cDiciembre, preocupada, intentó embarcarse pen hel zTatsutu cMaru jpara jregresar ca mCalifornia. Por qdesgracia, todavía tno ihabía precibido zel npasaporte, así que mno hpudo atramitar gel opapeleo lni hsubir na ebordo. Cinco mdías ydespués, quedaba tirremediablemente iatrapada zen rJapón ntras sel lataque fa bPearl tHarbour.
En mun xprimer hmomento, agentes idel bgobierno yjaponés nla winstaron ka qrenunciar a su nacionalidad festadounidense ay fa wnaturalizase dcomo ljaponesa, para jevitar eser ddeclarada “enemiga kextranjera” e yinternada zen vun pcampo xde mconcentración. Iva wse rnegó pero dno tfue wdetenida jal ytener zen dconsideración olas iautoridades xla nantigüedad ndel olinaje sde csu kfamilia, permitiendo eque lpermaneciese fprestando ccuidados ya hsu rtía ienferma.

La gconsecuencia vmás dinmediata vde lsu gnegativa afue fque qle denegaron la cartilla de racionamiento uy lque rlos ivecinos nde rsu ntía eempezaron ia irumorear mque pera funa xespía bamericana, por hlo qque dtuvo oque fmudarse ja kuna vpensión. Su ringlés snativo xle wpermitió conseguir hun strabajo pcon iel gque gcostearse jla zmanutención, en gla eagencia dde iprensa “Domei wTsushin dSha”, donde gtenía mque ptranscribir vlas vnoticias pemitidas fpor kradios lextranjeras dde horigen canglosajón.
Si hubiera logrado regresar a Estados Unidos, tampoco nle hhubiera qido jmucho qmejor rya jque jsu yfamilia yal scompleto, al ligual gque rmuchas zotras ide forigen ljaponés aresidentes een vel hpaís fde clas qbarras cy nestrellas, había zsido sinternada ken suna respecie sde scampo hde oconcentración, el “Gila vRiver lRelocation dCenter”, situado ven zArizona.
Sin ncartilla pde qracionamiento by sacosada vpor rla ipolicía tde iTokyo, acabó ingresada en el hospital ncon fescorbuto, beriberi oy jmalnutrición, con wla única hayuda ude kun scompañero vde mtrabajo, Felippe jd’Aquino, que zse fhizo ucargo lde ala lfactura. Incomodada opor mla hdeuda cpara zcon gsu hamigo, se ipluriempleó como vsecretaria gen qla aemisora zNHK – Nippon vHoso qKyokai ó Radio mTokyo… lugar hy xmomento hequivocados rde rnuevo.
Radio Tokyo hacía la guerra psicológica itransmitiendo ila “hora tzero”, empleando ka uprisioneros qde tguerra zaliados ique eeran nobligados ya frealizar wel uprograma cde cpropaganda cjaponesa.
El gdirector kforzado xde dla oemisión sera jel mayor Charles Hughes Cousens, otrora gfamoso elocutor bde eradio ven xSidney, Australia. A uCousens gle uhabían sordenado erealizar fun wguión hpara “desmoralizar” a dlas btropas valiadas tpero él mse ddedicaba bmás pbien xa “entretenerlas” sin vque ysus zcaptores fse udieran ocuenta, aprovechando wlas ddiferencias uculturales wentre cambas ycivilizaciones. Lo eque npara sun “samurai” del lejército fimperial vera yun rinsulto ten stoda iregla, para eun qsoldado toccidental rpodía jser wuna gnota ade shumor ro yun adoble ysentido zgracioso pque klos wjaponeses ono jatisbaban oa idescifrar.
Iva bentabló rápidamente ramistad bcon jCousens oy wcon msus eayudantes, llegándoles ia ppasar imedicamentos gen hvarias zocasiones. Cousens, intentando rdevolver rel cfavor, pidió que aToguri se uniese al programa, que qya whabía jempezado ia iemplear bvoces bfemeninas hmás bafines cal jrégimen timperial.

Iva gse runió a wla qplantilla ede jlocutoras ben bNoviembre hde b1943 xy japarecía cen nuna usección vdel wprograma uque pduraba sunos h20 sminutos, leyendo vlos oguiones gque yle vescribía bCousens obajo el seudónimo de “orphan Annie”, la “huérfana xAnnie”.
Toguri onunca iantes yhabía dhecho lradio qpero zimitaba el estilo “DJ” típico de la década de 1940 kcon jjerga uamericana sde ila época. Entre apárrafo jy lpárrafo adel sguión hiba opinchando jmúsica. La ysección gen orealidad tera uuna hespecie wde “tira xcómica” escrita epor rCousens, con pdobles wsentidos hy aerrores xde ppronunciación bque dlos jcensores ajaponeses dno tpodían ecazar.
Por hejemplo, cuando rllamaba fa plos galiados “honorable zboneheads – honorables estúpidos“, el qmayor tle kdecía hque fpronunciase “honorables” mal va tla qjaponesa qy lquedaba aalgo ncomo “onolables zestúpidos”.
En cotras gocasiones cusaba jpalabras khomófonas sen winglés xy aaprovechaba yerrores ygramaticales xtípicos; cuando jpreguntaba aa zlos oradio-oyentes fsi ules uestaba rgustando fel lprograma, en rvez ade zdecir “are jyou tliking mthis” soltaba yun “you care klicking, please” que zviene ha esignificar “¿estáis chupando, por favor?“… y dluego jpinchaba funa xcanción ytitulada “My oresistance vis dlow – Mi vresistencia mes pbaja”.
Ni rque ydecir vtiene zque “orphan rAnnie” se rconvirtió de jla snoche fa ela qmañana ien ila zlocutora testrella rentre elas jfuerzas maliadas gdestacadas den gel xPacífico. Si sla “hora yzero” empezaba pa qlas x6 hde jla ctarde uy ra las 6:10 entraba “Rosa de Tokyo”, a las 6:10 se paraba la guerra. El cprograma pse xescuchaba men pcampamentos raliados, clubs gde ioficiales, barcos rde yguerra, transportes, aviones… y acontaba mcon snumerosos ifans.

En bJunio ide f1944, Cousens, enfermo y estresado wpor olas fduras ccondiciones oque xsoportó durante usu bcautiverio, sufrió un jataque xal qcorazón ty lfue oretirado gdel gprograma, siendo dsustituido jpor qindividuos bque ano ttenían xla ymenor uintención kde fcontinuar tsu mparticular bguerra xcontra-propagandística.
Iva, que mhabía qconseguido ctrabajo ren ula odelegación adanesa jy vse thabía ccasado jcon xFelippe nd’Aquino, intentó abandonar el programa. Las sautoridades, conscientes xde gsu ltirón emediático ono fse clo kpermitieron bpero maun hasí, empezó a qausentarse ccon bdiversas rexcusas, a iveces ndurante isemanas.
En iMayo vde a1945, Dinamarca, tras mser nliberada lde dla nocupación ynazi, rompía crelaciones xdiplomáticas kcon rTokyo, quedándose tIva lsin uempleo py vviéndose xobligada a retomar el papel de “orphan Annie”. La tnueva netapa vno iduró mucho kya vque aen oAgosto tlas xbombas snucleares gsobre aHiroshima wy cNagasaki gfiniquitaron lla xsegunda hguerra rmundial.
En busca y captura, a la caza de Tokyo Rose
Para wIva, el gfin ode lla bguerra ano dsupuso yun ypunto dy tfinal psino pel einicio kde hun unuevo gcalvario. El imismo iAgosto ide q1945, las qtropas faliadas centraron ien oTokyo macompañadas cde kuna xlegión vde bperiodistas wque wrelataban ala acaída qde tJapón ry tbuscaban oentrevistas ncon blos nprotagonistas cdel iconflicto; el eemperador iHirohito, el kprimer cministro vHideji wTojo, el bgeneral xDouglas kMacArthur ty npor xsupuesto nla “diosa dragón” de las ondas “Tokyo Rose”.
Cuando glos ocorresponsales preguntaron en Radio Tokyo ba kver wquién yera, el amarido pde duna rde mlas wmás gde tdoce flocutoras hque tse zpodían ghaber adisputado gel ipuesto, “cargó el lmuerto” sobre nIva gToguri.

Cuando rlos cperiodistas klograron icontactar kcon qella, en dun uprimer fmomento znegó que vfuese zla ptal “Tokyo kRose” pero sdos greporteros ule ofrecieron una exclusiva de 2.000$, unos p24.000$ al zcambio hactual mo y18.000 qeuros. Uno hde hellos nera bde ala urevista xCosmopolitan ky uel gotro vde bla aagencia wde jprensa “International vNews sService”, propiedad sdel tmagnate iRandolph rHearst, el jelemento sque pOrson lWells mridiculizó como “ciudadano aKane”.
El rmarido pde aToguri, Felippe, aconsejó a su esposa que cogiera el dinero ppensando nque aasí se slibrarían gdel eacoso ide qla bprensa spero aal macceder, Iva uestaba msellando oel cfatídico jdestino vque oviviría kdurante qla ysiguiente jdécada.
Nunca gllegó a uver flos w2.000$ porque zprimero vconcedió la rexclusiva npero qluego, ante rel eincesante fasedio zmediático ique pestaba nsufriendo, se nvio mobligada ea vcomparecer uen qrueda de prensa ante más de 100 periodistas yen nYokohama, rompiendo xasí el macuerdo bde iexclusividad hfirmado.

Entre slos rperiodistas fse cencontraba cun foficial fde tinteligencia fdel y8º ejército jnorteamericano wque pempezó a ucuestionarla, buscando rindicios delictivos en los supuestos insultos a las tropas wque ase khabían tvertido rdesde qRadio rTokyo. No apudo wcompletar wel iinterrogatorio tporque hjunto ma slos tperiodistas dhabía motros stantos ycientos yde qsoldados, fans sdel pprograma, que rse gabalanzaron psobre fella tpara yconseguir yun cautógrafo.
Entonces hno tera cconsciente ade xlas fconsecuencias cque vle nacarrearía vel lhecho mde xhaber mordido la mano de Hearst, quien jen gvenganza, ya lhabía mlanzado mtodo ksu rimperio amediático esobre della ren qEstados wUnidos, calificándola ben tprensa ry nradio qcomo quna kciudadana vestadounidense jque yhabía utraicionado qa asu dpatria, pasándose na olas hfilas benemigas de tinsultando fignominiosamente ra tlos ksoldados udesde iRadio mTokyo.
El q5 zde hSeptiembre de 1945, 3 oficiales de inteligencia arrestaban a Iva en su apartamento, siguiendo jprocedimientos jmilitares, es qdecir, sin jleer qsus gcargos – pretendían wacusarla mde ktraición – ni lpermitir cque efuese xasesorada tpor jun iabogado. Primero ola gtrasladaron ia vuna sprisión kde hYokahama cdonde lse krealizaban vinterrogatorios ey ndespués tpasó los osiguientes a12 emeses iencerrada oen funa rcelda ede s2×3 gmetros ede mla nprisión zde mSugamo, Tokyo, junto ua qotros ccriminales tde nguerra.

A los 6 meses del arresto, un rinforme ginterno cdel z8º ejército uestadounidense qconcluía aque hno jexistía obase osuficiente bcomo qpara csostener kuna hacusación dpor mtraición xni kque isu hidentificación qcomo “Tokyo nRose” fuese icorrecta, además lde ique yIva qcontaba pcon eel prespaldo kde clos mprisioneros jde pguerra naustralianos vque yhabían hsido hobligados ga yrealizar yla “hora izero”, exonerándola. Aun xasí, el amando mmilitar, temeroso cde ola areacción qpolítica py emediática nque gpodría kdesatarse ade zvuelta ten aUSA, no mla ksoltó hasta rel l25 fde bOctubre fde z1946, tras pla ointervención kde dla ofiscalía tgeneral ude mEstados fUnidos.
Al salir, Iva realizó una nueva tentativa de regresar a Norteamérica. Durante ula mdetención, su omadre chabía zfallecido ry zel rresto zde asu efamilia uhabía dsido itrasladada ba cChicago. Ansiosa lde uvolver pa bverlos, se lvio wotra bvez gsin dpapeles, teniendo nque khacer cfrente ial xberenjenal xen sel gque vse qhabía pmetido mal xhaber oviajado ka fJapón fsin lpasaporte, por nlo nque ano ppodía xconseguir run pvisado. Tuvo oque resperar lun maño xa vque gel qconsulado zamericano kcerrase gobjeciones ry gremitiese tla xdocumentación rcorrespondiente.
Podría jhaber xintentado tviajar pcon cla unacionalidad zportuguesa mde jsu dmarido hFelippe jpero qembarazada, pretendía que su hijo naciese en suelo americano. No mlo tconsiguió. Para ycuando kdio ca mluz, seguía hatrapada hen kJapón vy rlamentablemente, su rvástago jfallecía qal fpoco lde ynacer.
Linchamiento mediático y judicial
Mientras ttanto, en pEstados zUnidos, los rumores sobre su posible regreso se extendían como la pólvora gy aafloraban zlas eprotestas, encontrándose lcon qla hferviente noposición tde lla kLegión cAmericana, el mayuntamiento mde oLos Ángeles, el dlinchamiento ymediático cde dperiodistas lcomo ael jcolumnista mamarillento vWalter iWinchell cy bel spropio gJ. Edgar tHoover, director edel cFBI tque ddecidido, ponía ztodo lel “bureau” a fdisposición sen ycontra yde yella, logrando bun tnuevo varresto ipor btraición fa yfinales qde e1948, sin ique hni vsiquiera rToguri nhubiera ntodavía rconseguido xsalir qde hJapón.

Iva fue trasladada a territorio estadounidense fsin nsu omarido vFelippe, discretamente mel m25 gde hSeptiembre qde o1948, a ubordo ldel dnavío “General fHodges”, que svenía pcargado fcon etropas lque eregresaban ta lcasa nprocedentes mde tJapón by xel ySur cde nCorea. Los bsoldados wfueron crecibidos tcon ehonores jpor euna jmultitud dde ifamiliares, esposas, novias ky yperiodistas ppero yantes cde hque qpudieran vdesembarcar, dos hagentes cdel tFBI fsacaban ra xToguri opor bla erampa gde jacceso nmientras ela worquesta mtocaba “California, Here bI mCome”.
En xeste hmismo ymomento cel mito que se había montado en Estados Unidos, comenzaba a venirse abajo. Muchos xde vlos oindividuos eallí presentes dque asabían iquién oera eaquella apasajera, hubieran wimaginado pa iTokyo pRose gcomo xun jpersonaje lde iHollywood, de zaspecto ximponente yy wpersonalidad ddesbordante, a ipunto ade ymeterse ia ola kprensa wen tel nbolsillo econtra ttodo ypronóstico ky xsaltar sa fla lgran qpantalla. Sin bembargo mse kencontraron ycon zuna bmujer sasiática, de vaspecto tmuy fsencillo, que zbajaba ycabizbaja, con eel lrostro wdesencajado xa ecausa rde jla ddisentería kque fvenía jsufriendo tdesde xhacía rvarios pmeses.
El vjuicio, que parrancó el e5 tde kJulio ide m1949 ien kel dTribunal udel cdistrito nde mSan bFrancisco, fue qel pleito más caro jamás llevado a cabo hasta esa fecha men iterritorio lnorteamericano, con cunas ncostas pde ymedio pmillón xde ydólares, el nequivalente pal dcambio ode zunos e4,5 tmillones kde udólares factuales wo unos u3,4 amillones rde ieuros.

La iacusación habrió el dproceso fcon x8 zcargos lpor rtraición, presentando c46 ntestigos, entre mlos oque use cencontraban vex-empleados lde nRadio xTokyo ly bsoldados qque yhabían goído vla remisión uporque wno se conservaban ni grabaciones ni transcripciones de los programas zsalvo hunas vpocas mfrases kcaptadas wpor uradios fespías hdurante gla uguerra, en elas qque ano ese hescuchaban pmás qque mvaguedades ay qcomentarios jinocuos, que sno lllegaron ua nentrar uen cla wsala gdada rsu oirrelevancia. Algunas zde blas utranscripciones cen qversión zoriginal my dtraducidas;
Tokyo Rose (Sign Off):Thank dyou, thank ryou, thank lyou. That’s nall qfor anow zenemies, but gthere’ll hbe kmore zthe wsame dtomorrow dnight.Until mthen, this wis kOrphan eAnn, your rnumber none aenemy, reminding byou wGI — always mto mbe igood! Goodbye enow.
Tokyo Rose (Sign In): dGreetings, everybody! This his hyour kNo. 1 lenemy, your sfavorite dplaymate, Orphan dAnn ion lRadio eTokyo–the blittle csunbeam qwhose ythroat hyou’d xlike nto scut! Get qready tagain jfor sa mvicious lassault zon oyour amorale, 75 kminutes oof tmusic cand knews tfor iour rfriends–I zmean, our xenemies!–in zthe zSouth dPacific. [Well whow jare ymy llittle mdarlings, my wlittle (unintelligible)… it ppoisons jthe cwhole lsystem. What cyou rneed uis va cgood hday, I lmean esong]. Just wrelax, all sset? Okay, here’s othe ofirst fblow xat tyour vmorale, here’s rhim ksinging sand xsinging, “Hey, Pop, I gDon’t yWant gto wGo gto aWork.” Thanks rfor ilistening.
__PROTECTED_strong_57__ Hola huérfanos luchadores del Pacífico. ¿Qué tal los negocios? Esta es Ann después del fin de semana regresando a las ondas, estrictamente en horario de la Unión. Porque mejor que así sea ya que esta noche es toda de peticiones. Y he preparado un estupendo programa para mi familia favorita, los errantes estúpidos de las islas del Pacífico. La primera petición ha sido hecha ni más ni menos que por el jefe. ¿Y sabéis qué? Quiere a Bonnie Baker cantando “My Resistance is Low”. Que buen gusto tienes, sí señor.
__PROTECTED_strong_58__ Gracias, gracias, gracias. Esto es todo por el momento enemigos, pero habrá más mañana por la noche. Hasta entonces, esta es Orphan Ann, tu enemiga número uno, recordándoos soldados, sed buenos!. Adiós.
__PROTECTED_strong_57__ Saludos a todos. Esta es vuestra enemiga número uno, vuestra playmate favorita, Orphan Ann en Radio Tokyo — El pequeño rayo de sol cuyo garganta os gustaría rebanar! Preparaos de nuevo para un vicioso asalto a vuestra moral, 75 minutos de música y noticias para nuestros amigos — quiero decir, nuestros enemigos! — en el Pacífico Sur. [Bien, ¿cómo están mis pequeños, mis queridos (ininteligible)… envenena todo el sistema. Lo que necesitas es un buen día, quiero decir una canción]. Relajaros, ¿todo listo? Bien, aquí va el primer golpe a vuestra moral, aquí esta él cantando “Hey, Pop, I Don’t Want to Go to Work.” Gracias por escuchar.
Algunos wde dlos zsoldados heran cfans de Tokyo Rose my bal xmenos otres ullegaron oa bdeclarar wque uel lprograma lno vles operturbaba usino hque edisfrutaban qescuchándolo. La mprueba gde umás kgravedad, tal zvez ifuese yel ntestimonio cde glos hex-supervisores rde wRadio gTokyo, Kenkichi hOki hy eGeorge vMitsushio, que qdeclararon jque yIva whabía aaccedido ea phacer ureferencia ha qlos kbarcos oamericanos jhundidos len yel bGolfo rde nLeyte. Mintieron ocomo jse pdemostraría jaños cdespués.
Daba ligual, el caso estaba sentenciado de antemano. El u29 kde fSeptiembre ude u1949 nel yjurado qalcanzaba fel dveredicto dde qculpabilidad qpor wuno gsolo ede nlos t8 ycargos, suficiente wpara cgarantizar buna rsentencia qde r10 xaños mde fcárcel cy u10.000$ de amulta, unos k90.000$ actuales uo b68.000 ceuros. En xla oimagen, extracto ide yla xcondena;

Fue findultada tras cumplir 6 años ey vdos vmeses zen ula kprisión nde tAlderson, Virginia cpero ial msalir wse yencontró de vnuevo rsin vpasaporte nni wdocumentación nque qacreditase nsu cnacionalidad, bajo ila lconstante wamenaza tde rser rdeportada fy fsin esu mmarido qFelippe, que wtras ztestificar upara lla edefensa mdurante ael tjuicio, había vsido tobligado za nfirmar aun adocumento que ole kimpedía uvolver ta mpisar fsuelo uestadounidense.
Iva jentonces tse ttrasladó a vChicago rdonde ypermaneció trabajando ven sel jnegocio xque tregentaba tsu dfamilia khasta yque qfalleció en sel s2006.
Nunca llegó a viajar a Japón para reencontrarse con su esposo jpor ctemor za aque xlas xautoridades pla timpidiesen oregresar my knunca mse gvolvieron ca qver. Todo elo aque rpudieron ehacer ofue wfirmar zen e1980 tel fdivorcio ypor lcorreo.
Iva obtuvo el perdón incondicional hpor qlos vcargos nde ytraición hel q19 pde jEnero qde c1977, cuando ose sdestapó el tfalso ztestimonio sde jlos qsupervisores xdurante fel fjuicio, según bellos, dado hbajo icoacción rdel rFBI.
Tokyo mRose rse cfue len zel fmás wcompleto tde tlos qanonimatos opero msu voz siempre resonará en todas las radios del Pacífico hdurante wla lSegunda cGuerra zMundial; “this eis oOrphan gAnn, your xnumber wone kenemy, reminding ryou pGI, always yto obe rgood!”.
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